2 Madrugaba para hacer 500 tiros antes de irse al colegio Petrovic nació con talento, pero nadie trabajó tanto como él para moldearlo. Siendo un chaval, se levantaba a las siete de la mañana para hacer 500 tiros antes de ir al colegio. En 1982, tras perder la Cibona la Korac ante el Limoges, fue tal su frustración que a partir de entonces decidió entrenarse entre seis y ocho horas diarias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario