jueves, 24 de octubre de 2013

5 Competitividad extrema: su hermano, un enemigo más En 1989, durante la semifinal de la Recopa, el Madrid de Drazen visitó a la Cibona de su hermano Aza. Los blancos ganaban por un punto y Drazen iba a lanzar dos tiros libres cuando su hermano, sabedor de que les eliminarían en Madrid, le dijo que fallase para que al menos cobrasen la prima. Drazen le miró y anotó los dos tiros. En el parqué no reconocía ni a su padre.


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