jueves, 24 de octubre de 2013

9 Un antitabaco radical que tampoco bebía alcohol No soportaba estar junto a alguien que estuviese fumando. Un día se enfadó con su representante porque le firmó un contrato con Winston. Estuvo varios días sin hablarle, hasta que vio lo que le pagaban. También odiaba el alcohol: "Es malo para los músculos", decía.


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